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SEPULTURA en Mar del Plata
GAP - 19.10.2012

Sinceramente creo que ni a la persona con pensamiento más positivo de nuestra ciudad podía pasársele por la cabeza la idea de ver a SEPULTURA en Mar del Plata alguna vez. Y esto ocurrió, finalmente y para regocijo de muchos, el pasado viernes 19 de Octubre de 2012; una fecha que quedará grabada en la memoria de todos los que estuvimos ahí (y de los que no fueron también, claro) y lo disfrutamos de principio a fin.

Gracias a la decisión y compromiso de la productora ON PLAY PRODUCCIONES , SEPULTURA llegaba a Mar del Plata luego de editar, tal vez, el mejor disco desde que Max (primero) y luego Igor Cavalera abandonaran el grupo: “Kairos”. Pero claro, todos esperábamos una recorrida por los temas clásicos del grupo, y la banda que hoy lidera Andreas Kisser (guitarra) nos dio ese regalo ya de entrada: “Beneath The Remains” seria la apertura y la manera de meterse la gente en el bolsillo.
Pero un rato antes de esto, SOMBRA INERTE, ATHERNUM y REPTIL hacían lo suyo con entusiasmo y la misma emoción que reinaba en el lugar se trasladaba al escenario; aunque claro, sufriendo (ATHERNUM y REPTIL, ya que no puedo hablar de SOMBRA INERTE porque no alcance a ver su performance) el típico papel que le toca a las bandas soportes; ya que como suele suceder siempre, la diferencia de sonido entre banda soporte/banda principal fue abismal.
Con SEPULTURA ya en el escenario, y ese “uno-dos” que fue “Beneath The Remains” y “Refuse Resist” casi pegados, la cosa se ponía interesante ya que el sonido era muy bueno (desde mi posición, aclaro), y sobre todo, comenzábamos a apreciar la labor descomunal (no exagero en nada) del nuevo batería del grupo (Eloy Casagrande), un pibe de 21 años que pareciera que toca hace, justamente, 21 años; puesto que demostró una versatilidad admirable, un golpe asesino y una “presencia” de un veterano.
Andreas Kisser impecable (con su instrumento, y cuando se dirigía al publico arengando, o incluso tirando algunas frases de agradecimiento que parecían ciertamente sinceros), un Paulo Jr. sin fisuras y un Derrick Green que, pese a pifiar un par de letras y sinceramente, visiblemente no encajar con la imagen del grupo (en “Inner Self” e increíblemente en “Roots Bloody Roots” le pifió lejos), trató, a su manera, de contagiar al público y en parte lo fue logrando.
Varios temas de “Kairos”, como la canción que da nombre al disco, luego “Relentless”, “Mask”, “Just One Fix”(cover de MInistry) y “Dialog”; también “Choke” del pobre “Against” (1998), “What I Do!” (“A-Lex”, 2009), “Sepulnation” (uno que funcionó muy bien; y durante todo el show se sucedieron los clásicos (sí, con Max, claro) destacándose “Dead Embryonic Cells”, “Attitude”, “Subtraction”, “Inner Self”, “Arise”, “Attitude”, “Territory”, “Convicted in Life” (no es un clásico, pero es un temazo, de la era post-Max) y para los bises se guardaron “Ratamahatta” (Andreas Kisser hacia las veces de Carlinhos Brown en el disco) y “Roots Bloody Roots”.
De esta manera se cerró un show inesperado para muchos, e inolvidable para todos. Sí, ya se, no está Max, el “negro” no le llega ni a los talones (pero veamos que el tipo tiene su estilo y nunca renunció a él; pues peor sería alguien que intente imitar a quien remplaza, por el contrario, Derrick Green con sus errores y aciertos intenta ser el mismo), y tampoco está Igor, claro. Pero muchachos, no nos pongamos en exquisitos, que tener en 5 metros a músicos de la talla de Andreas Kisser y Paulo Jr. no se da todos los días. ¿Habrá más presencias de este tipo en nuestra ciudad? Después de esto, soñar no cuesta nada…

TEXTO: Gustavo Piccini

FOTOS: Maru Cadenas






























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