MALA MEDICINA “Ave Fénix”
Año: 2015 | País: Argentina | Género: Hard Rock | Formato: CD | Sello: Icarus Music
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Lista de temas:

1- Fugitivo
2- Nunca es muy tarde
3- Sos el cambio
4- Revancha
5- Reaccionar
6- Aquí voy otra vez
7- Corriendo contra el tiempo
8- Imágenes
9- Una razón
10- Oscuros días

La realidad indica que MALA MEDICINA es fue y será la banda de Guillermo Sánchez y si te sirve como chapa, es el mítico bajista de los consagrados RATA BLANCA. Y porque me posiciono bajo esta premisa, bueno, entiendo que es el proyecto donde hace lo que le gusta, fuera de su banda de cabecera. Probablemente el hecho de que seas parte de una banda de alto renombre colabora para que tu proyecto se alce más alto que cualquier banda que arranca desde abajo, lo que no solo te permite darte a conocer más fácilmente, sino que también permite que te conjugues con músicos también de renombre. Así es que durante el periodo de vida de la banda, en sus tres discos editados, han pasado muchos baluartes de la escena hardrockera nacional. Haciendo un poco de memoria, en el primer disco homónimo de la banda allá por el 2004, estaban compuestos por Gabriel Marian, Javier Retamozo, Pablo Naydón, Fernando Cosenza y otros tantos más que pasaron. Lo mismo sucedió con la edición de “A Pura Sangre” en el 2007, donde tenía como voz líder al ex TEMPLE Norberto Rodríguez, aparte de Lucio Antolini, Fernando Scarcella y al mencionado Javier. Con lo cual, lo único en claro es que el que siempre la siguió, es el dueño del proyecto. Y es lógico que así sea, de hecho pasaron muchos más por la banda sin haber grabado nada, pero eso ha sido historia aparte ya que la banda hoy se erige con una nueva y renovada formación.

Ahora bien, el año 2015 los muestra en formato cuarteto por primera vez (si mi memoria no falla) y con un cambio drástico. ¿Y cual es ese cambio? Bueno, Guillermo Sánchez tomó por primera vez en la historia de la banda la voz líder del grupo, quién aparte de tocar el bajo, se limitaba quizás a realizar coros. Si bien pueden tomarlo como una conjetura de quién redacta, entiendo que el hecho de no poder mantener un cantante a modo estable, llegó a esa conclusión de decir “las riendas las agarro yo”. ¿Y saben que? Mal no le fue, se la jugó y el tiro no le salió por la culata. Es así, que después de este pequeño preámbulo llega a nuestras manos “Ave Fénix”, tercer disco de la banda oriunda de la ciudad de Buenos Aires. Como dato de color te contamos que el disco fue grabado en la Nave de Oseberg y fue producido por el mismísimo Guillermo y Sebastián Manta. Esto, le da un plus extra a la cosa, ya que sabemos de la calidad a la cual nos tiene acostumbrado ese lugar en materia sonora, lo que hace también que el disco se disfrute de otra manera. Ahora bien, ya adentrándonos en “El ave” podemos decir que es un disco que genera un corte con sus predecesores. Ojo, sigue siendo siempre hard rock, pero este, es más sucio y aguerrido. Y si de formaciones hablamos, esta vez el cantante líder y bajista de la banda se nucleó con gente también de renombre como Rodrigo Chaparro en batería (última incorporación), Luis Simoni y Osvaldo Abeldaño en las violas, y con otra particularidad: dejan de tener teclado. De todos estos muchachos y probablemente por sus bagajes, surge y resurge lo que es MALA MEDICINA hoy. Una banda de aires distintos a los anteriores con un Guillermo decidido a dar batalla, con convicciones claras.

Ya metidos dentro del disco podemos decir que no es aburrido y que no peca de parecido a mucho de lo ya escuchado dentro del género. Si podemos destacar que el trabajo de el como cantante, y considerando que es su primer prueba de fuego oficial (algo había hecho con 6L6) es bueno, de hecho, lo percibí bastante emparentado por el logrado por Gabriel Marian en el álbum “Rata Blanca VII”, ¿Se acuerdan de este disco? Bueno, parte de esos timbres vocales resurgen, de su fase más aguda, pero en otro sentido, otorgando un disco rockero, hard rockero y moderno a los tiempos que corren. Canciones como la primera, “Fugitivo” nos transporta y nos deleita con estribillos pegadizos, muy te diría y los solos de guitarra, son bien rockeros, vieja escuela, como quien dice. Ahora si, son compactos y prolijos, lo que le da otro plus extra al trabajo de estudio. El volumen del disco es alto, siendo en apariencia también que te deja percibir que poca mano de retoque digital existió. A ver, está pulido el disco y seguramente evitaron y analizaron en su producción cualquier posible bache que pueda aparecer, pero me refiero a suena como un disco crudo, bien de ensayo, bien de show, de una tirada. Y canciones como “Nunca es muy tarde” muestra algo de esto, que si bien para mi es de las más copadas del disco, traspasa barreras, mostrando que su mezcla y masterización llevan a lo real de lo concebido, mostrando claros dotes de poca o nula artificialidad. Parte de esto también es manifestado por otra, de porte más groove como la llamada “Sos el cambio” o bien por la melódica y contundente “Revancha”.

“Reaccionar” probablemente sea la canción en la que menos me gustó la voz de Guillermo, sin desmerecer su trabajo. Llega un tanto perdida y el resto de los instrumentos están por encima de las cuerdas vocales, relegando un poco su trabajo. También es una canción no tan elaborada como las que veníamos escuchando, igual suena linda, pero no despierta cosas como sus compañeras. El mejor pasaje de la misma es cuando llega el corte y entran los solos, ahí dejan en claro lo novedoso y cálido de la canción. En contraposición a esto y doblegando esfuerzos, aparecen canciones como “Aquí voy otra vez” donde el novato cantante tira notas copadas en una canción medio tiempo, de las lentas o semi lentas, de las que pegan más del género quizás. La letra está buena y está bien cantada, rodeado de acordes muy sensatos y cálidos, permitiéndose también explotar en momentos claves del tema. Las hay también en el disco de las que corrompen los moldes; “Corriendo contra el tiempo” es uno de esos casos, de las más rápidas y va al frente con todo. No deja nunca de rockear y nuevamente la voz queda un poco atrás. Probablemente son de esas canciones que cuando son tocadas en vivo todo cambia y la voz va al frente, al imaginarla, entiendo que probablemente en estudio un mayor cuerpo de coros le hubiese dado un toque extra.

Para el casi cierre del disco llega otra de las interpretadas, el caso en cuestión es “Imágenes”, que a fuerza de unos geniales acordes y acompañamiento desde las cuatro cuerdas, le dan pie a la banda y a Guillermo para que saque lo mejor de si. Tiene una intro muy buena la canción y explota en el momento justo como cualquier amante de hard rock espera. Los riffs son bien sueltos y álgidos, lo que le da mucha claridad a la composición, recayendo como durante toda la placa el buen trabajo de la batería desde el fondo. Y en materia de solos de guitarra, sean estos quizás de los más elaborados del disco, bien ahí. “Una razón” muestra la parte distinta del grupo, más aguerrida y que nada tiene que ver con lo que se venía escuchando. Es la más atrevida y rockera de la placa y poco orden melódico tiene con sus pares. Si bien eso poco importa para este tipo de situaciones, va al frente. La despedida finalmente llega con “Oscuros días”, y sepan que es una canción, valga la redundancia, oscura. Desde el mismísimo compás marcado por su bajo, hasta cada una de las distorsiones logradas hicieron que así lo entienda quién redacta. A diferencia del resto, es la única cuota más doom que tiene el disco y lo ejecutan de un modo piola, sin perder el hilo primario del género de la banda.

Entiendo que resulta ser que cuando uno tiene y forma parte de una banda de renombre, y después de estar metido tantos años haciendo lo mismo, seguramente se despiertan ideas como las que se le despertaron a Guillermo en su momento, cuando decidió dar forma a esto que conocemos como MALA MEDICINA. Probablemente el paso del tiempo, hizo que la banda vaya creciendo, con los cambios de músicos, composiciones y demás. Suele suceder también, que cuando después de probar un par de veces desde distintos ejes, y si la cosa no funciona, muchas bandas desaparecen. Bueno, el caso de este muchacho es para destacarlo, como mínimo desde el punto de vista de la perseverancia. Y miralo vos, quizás ni el se la cree o se la hubiese imaginado, como muchos de ustedes quizás tampoco, pero la banda sigue en pie, y donde no solo toca el bajo, sino que en ese redoble de esfuerzos, ahora también se dedica a cantar. Bienvenido sea tu renacer, “Ave Fénix”.

Autor: Hernán Mazón para Metal-Daze

Contacto: hernan@metal-daze.com

Contacto con la banda: https://www.facebook.com/pages/Mala-Medicina-Hard-Rock-Oficial/99019985086

Se agradece Marcela Scorca, responsable de prensa del sello Icarus Music por la facilitación del material.




























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