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EXCITER & NUCLEAR ASSAULT en vivo en Argentina: “Speed con birra…y thrash!!”
Fecha: 17.08.2015 | Ciudad: Buenos Aires | Lugar: Teatro de Flores | Bandas soportes: CRIPTOFONIA, MALICIA & SERPENTOR

Speed con birra…y thrash!!

Estaba más que claro de antemano que presenciaríamos una fecha contundente, donde el thrash y el speed metal de los ochenta y noventa se fusionarían, con bandas de acá y de allá. No suele suceder ver tanta paridad desde abajo del escenario cuando una analiza una fecha en su conjunto. Pero, particularmente esta, la celebrada en el barrio de Flores tendría la visita estelar por primera vez de los históricos EXCITER y la de NUCLEAR ASSAULT. De la partida serían tres bandas argentinas de renombre, con lo cual estaba todo dado para que sea una fiesta, y así fue. Lógicamente hay cosas que cuando las analiza en frío, amerita dar a conocer conjeturas personales al respecto, y es un poco lo que leerán por acá.

El arranque desde bien temprano llegaría de la mano de CRIPTOFONIA, con los cuales dicho sea de paso nos disculpamos, ya que no llegamos a tiempo para retratarlos fotográficamente, aunque si para hacerlo a modo textual. De esta manera, podemos decir de ellos que gozan de un buen presente ya que están con nuevo disco en la calle (“Hazlo o Muere”) y en breve lo presentarán en Asbury, con lo cual, bajo un buen contexto llegarían a un teatro, cargado de poca gente, pero los pocos de los muchos presentes, los siguieron, aplaudieron y respetaron como se debe. Lo primero que debemos decir es que el sonido a decir verdad los acompañó hasta ahí. Me hubiese gustado un poquito de mayor calidad en ese sentido. Así todo cada uno de sus integrantes dejó todo sobre el escenario, demostrando su clara plataforma thrasher. Rescato de la banda sus ganas, la onda, la garra y por sobre todo el hecho que durante el tiempo acotado que les cedieron, lo dedicaron en más de un 50% a presentar temas nuevos como “Entre la gloria y purgatorio”, “Asalto comando” y “Golpe bajo”. Destaco esto, ya que podrían haber guardado alguna carta para la fecha de presentación, pero me pareció por otro lado una buena jugada para seducir a los presentes con su nuevo material. El resto del setlist estuvo conformado por dos viejas conocidas como “Frecuencia extrema” y de cierre, “Nada más quedará”. Corto, pero productivo. Ah! Y si de seducir hablamos, para los que nunca los vieron, entendí lo lograron.

Breve descanso, y saldría MALICIA a dar su cometido. “Puertas del infierno” sería el corte para romper el hielo, va, en realidad ya no tan hielo. La banda anterior se había encargado de hacer entrar en calor a unos cuantos, y sería esta en cuestión, la que marcaría otro eje sobre el cual el show en su totalidad se erigió a posteriori. A ver, no estamos para nada ante un grupo de improvisados. Estos muchachos se tocan todo y saben hacia donde apuntan los cañones. No por cualquier cosa ruedan como lo hacen y ya durante tanto tiempo. Ojo, hay bandas que están desde hace mucho tiempo y nada pasa, pero el caso de MALICIA, es interesante ya que se mueven siempre, siempre están tocando por todos lados, y cuando lo hacen, fundamentan sus creces. Evidencié un gran trabajo grupal, y por sobre todo, sumamente prolijo. Quizás ellos por debajo de la tela cortada a través de este relato, dirán: “un par de veces pifiamos” y bueno, ¿Quién no, no?. Pero a decir verdad poco me importó. Ahora también si hablamos de lucimientos personales, nadie va a descubrir lo que es Maximiliano Escobar capaz de hacer, pero tanto en sus tres acompañantes, y por sobre todo la performance de Lucas Bravo, fue realmente muy buena. Hay una madurez que uno puede evidenciar. Y digo esto, ya que desde hace un tiempo largo que no los veía sobre el escenario, con lo cual me siento en condiciones de retratarlos así. El resto del set estuvo compuesto por canciones como “En la mira”, “Misántropo”, “Suburbios”, “%+x-“ (Dividiendo más por menos), tema nuevo este último y cerraron con “Incitación”. Me da la impresión que llega una banda con otros aires, con los mismos principios y convicciones con los que los conocemos, pero con un mensaje renovador. Buen trabajo. ¿Thrash ‘till death? Si, “Thrash ‘till death!”.

Y previo a la antesala de las bandas internacionales, llegaría el turno de SERPENTOR, banda que a mi entender, al día de la fecha, es líder en materia thrash a nivel nacional, claro, sin desmerecer al resto. Y cuando digo esto me posiciono así y lo fundamento, ya que si bien los he visto en numerosas veces, es de las bandas que tienen mucho tiempo dentro de nuestro under, la cual ha ido su creciendo gradual y claramente. Al igual que sus pares, con los cuales compartió escenario, merecidamente llegan como cierre del acto local. Sabido es todo lo que han crecido y es muy interesante ver, como mueven gente. “Legiones” su reciente placa, la cual no ha sido presentada oficialmente, les va a dar un aire que creo yo la banda sin darse cuenta, salteará y sorteará alguna valla que les permitirá mostrarse a modo internacional. El despegue ya llego muchachos, a las pruebas me remito. La performance de la banda apuesta mucho más alto, pero durante la noche porteña estuvieron bastante cautos y sigilosos, mostrando solamente en vivo el corte de difusión homónimo de su nueva placa, al que acompañaron con grandes composiciones de “Privación…” y de “Serpentor”, por ejemplo “Vomitando Odio”. En materia de sonido, la banda se vio un tanto perjudicada efímeramente, ya que el tambor al principio poco se escuchaba, pero por suerte esto luego fue mejorado. De maduro cae, que una banda como esta, como las predecesoras, dado el género que practican, necesitan un sonido prolijo que los acompañe. LO tuvieron dentro de todo, aunque así todo que no se entienda esto como una queja o un reclamo, sino más bien, demuestran, que ante momentos claves cuando desde la consola o por falencias lógicamente técnicas las cosas no llegan tan bien, el heavy metal pone sobre la mesa, los huevos que les faltan a muchas bandas a la hora de mostrar su propuesta. Desde hace mucho tiempo atrás me saqué el sombrero por lo que esta banda implica. Son mis deseos y el de muchos de sus seguidores verlos crecer más, y es por eso que me pongo en la postura de que mucho más les da, tal cual lo ha representado su camino desde hace unas decenas de años a la fecha. Esto no se logra de un día para el otro, pero si hablamos de monedas recurrentes, como cuando hablé de MALICIA, me da la impresión que estamos ante una banda con una madurez propia y masticada, más allá de que denoten en su trabajo, la influencia de bandas extranjeras sobre las cuales se apoyaron para crecer y mostrar quienes son. Vuelvan en noviembre al teatro, yo se lo que les digo.

La cita internacional llegaría de la mano de EXCITER, quienes llegarían al país por primera vez y en formato original, si original, leíste bien. John Ricci en las seis cuerdas, Alan Johnson en las cuatro y el groso, si groso de Dan Beehler en los parches y en la voz principal. Cualquier parecido con los Súper Ratones, descártenlo de movida, pero si de frontman y por más paradójico que suene, detrás de la batería, es este! El show estuvo bueno, bien pensado, recorriendo parte de su historia, sus discos literalmente, pero Dan sepan que es un despropósito y en el buen sentido. El loco, quién no toca la batería como Portnoy quizás, pero va a frente y arenga detrás de los parches como nadie, te levanta a la gente mal. Bajo este contexto la banda canadiense hizo un buen trabajo, recorriendo prácticamente todos sus álbumes y todos sus “hits”¿?, bueno, ponele que si. A mi la banda particularmente muchas cosas no me genera al oírlos, aunque si debo reconocer que me inspiran mucho respeto, más aún si estamos hablando de que empezaron por allá a principios de los ’80 y tener la chance de ver a su formación original en nuestro país, muchas veces más no creo que se repita. Salvo Beehler y el trabajo de Ricci, quién no es un genio de las seis cuerdas, se acompañan de una base clara y prolija de Johnson, quien tampoco es una bestia. En una hora y monedas escuchamos con un solo descanso de por medio a “Victims of Sacrifice”, “Iron Dogs”, “Heavy Metal Maniac”, “Delivering To The Master”, “Violence & Force”, “Long Live The Loud”, “Blackwitch”, “Pounding Metal” donde invitaron a subir al escenario a un aguerrido fan local con cierta discapacidad, lo que le dio un toque emotivo a su set, “Beyond The Gates Of Doom”, “Evil Sinner” y cerraron con el también clásico “Rising Of The Dead”. De esta manera, y tratando de retratar los 11 discos de estudio de la banda, como pueden ver, dispusieron de un set por sobre todo entretenido. Ahora si, si hay algo que me llevo, por momentos, y siendo equidistante con los géneros, me hicieron recordar mucho a ANVIL, cuales si tomo como similares a la hora de ser bandas que deberían de haber triunfado mucho más de lo que lo hicieron. Vaya a saber porque, pero en esa línea, las siento a las dos bandas con claras similitudes. Así todo el hecho de saber que influenciaron a músicos que tuvieron mucho más éxito que ellos, ya alcanza y sobra. Más aún si después de treinta y pico de años los tenemos tocando, y encima, por primera vez en nuestro país.

Y finalmente llegaría el plato final de la noche, y si de thrash hablamos, estos la tienen y atada, desde hace una buena pila de años. Viejos, borrachos, colocados o como quieras, NUCLEAR ASSAULT, es NUCLEAR ASSAULT. Y si de condimentos hablamos durante este texto y te parece poco, la formación que llegó a nuestro suelo lo hizo también con históricos, como Evans, Connelly, el flaco Lilker y el más novato de la banda, Erik Burke. Así es que los Newyorkinos dieron un show rotoso, bastante desprolijo, cual manda las reglas del thrash cuasi crossover que practican. Claro que no cuidaron detalle alguno y antes de subir su tomaron y se fumaron todo, o eso al menos se podía percibir desde abajo del escenario. Fiesta, desentendimientos y descontrol. Ahora si, escuchás sonar la vocecita de Connelly y listo, cerrame la 4!! Un capo el petiso, humilde, va, todos en realidad, pero abajo y arriba del escenario la rompieron de buena onda. Al igual que sus pares canadienses recorrieron muchos de sus discos durante hora y monedas, en un show cargado de interacción. El petiso Connelly se bajo a tocar un tema entero a la valla! ¿Qué más querés? De hecho, muchos amigos me contaban que fuera del teatro podías encontrarlos con tranquilidad en la esquina tomándose una birra en la vereda, o en el bar de enfrente, lo cual quedaba en claro, que si de estrellas hablamos, estos no se comen ninguna. ¿Y saben porque relato así? Porque siento que tiene que ser un relato poco académico, como su mismo show, el cual tuvo una clara impronta de descontrol. Así todo por momentos la noche para ellos se tornaba, entre medio de este descontrol, en aciertos, siempre hablando desde lo musical. Y en este sentido era Dan junto a Evans quines lideraban de que el show no se vaya de las manos ni que se desmadre, ya que si era por parte de Connelly, poco parecía importarle de cuan correcto sea. Se despacharon con canciones recorriendo prácticamente todos sus discos de estudio, como “Survive”, “Handle With Care” y “Game Over”, por sobre todo. De las que recuerdo, sonaron “Rise From The Ashes”, “Brainwashed”, “F#”, “New Song” y “Critical Mass”  cuales serían algunas de la partida, para luego enlazar con otras como “Game Over”, “Butt Fuck”, “Sin” y “Betrayal”. Así todo hay que reconocerles que los sonidos de los riffs están intactos, más allá que el paso de los años los deja en evidencia. Eso si, déjenme decirle que eso no importó ya que bien como les comenté, el trabajo vocal de John fue muy bueno a pesar de que se olvidaba la mitad de las letras (risas). Por otro lado, si hay una banda en la que el tambor tiene un sonido característico, es NUCLEAR ASSAULT, ¿y saben que? Don Evans lo logra en calidades sonoras casi idénticas a los discos de estudio. Así es que con algunos temas más, seguramente los cuales a esa altura ya no recordaba, entre medio de birras, fumata blanca y descontrol, todo se desmadró, hasta el notero, quién si quería mantenerse aislado del descontrol, no pudo logarlo. Por otro lado, está bien así sea, sino quedaría en evidencia, ya que tanta formalidad para el caso no se necesita, de hecho, si estuviste el Lunes feriado en el teatro, sabrás entenderme.

Texto: Hernán Mazón

Fotografía: Carolina Staley

Agradecemos a Marcela Scorca, responsable de prensa de Icarus Music Label, por la acreditación al evento.

 































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