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EDGUY en Buenos Aires
El Teatro Vorterix - 09.11.2012

El bufón hizo sus gracias y dejó a la corte más que satisfecha!

 

A esta altura creo que ya podríamos considerar al quinteto alemán como uno más de aquellos que se vuelven fanáticos de nuestro público. Sí señores, EDGUY nos visito por cuarta vez y, nuevamente, nos deleitó y entretuvo con una noche de a puro metal.

En cierta forma, hay bandas que ya no necesitan de una gira para presentar sus nuevos trabajos y este es el caso de EDGUY; pues quedó demostrado en un setlist que, con sorpresas, sólo incluyo 4 temas de su última placa para deleitar al presente con gran parte de aquello que los ubicó hoy donde están. EDGUY arrancó como un proyecto divertido entre amigos y esa magia hoy se mantiene tan viva como hace casi 20 años atrás. Tobias es sin duda un frontman indiscutible y ni bien se apersonó sobre el escenario el público estalló en gritos junto con las primeras estrofas de Nobody´s hero que introducía, junto a The Arcane Gild, el flamante Age of the Joker a la noche. Spooks in the Attic fue la encargada de hacer presente al pasado por primera vez y fue muy bien recibida. Sin embargo, el bufón se negaba a abandonar el predio y nuevamente arremetieron con, quizás el mejor tema de su último álbum, Rock of Cashel. Si Tobías dudaba acerca de si el público local conocía el Age of the Joker, decididamente evacuó todas sus dudas. Todas las cabecitas se movían al unísono en ondulante movimiento arriba y abajo al tiempo que coreaban las estrofas y melodías del tema. 4 temas habían pasado y 3 eran del último trabajo, ya comenzaban a inquietarse los más fanáticos cuando de pronto el recinto se inundó con las lágrimas de la mandrágora y el pasado ya casi que se instalaba definitivamente. Tears of a Mandrake fue cantada en su totalidad por un público ávido de hits que sorprendió hasta al propio Sammet con la fuerza de los gritos y la pasión de sus gargantas. Fue allí, luego de este tema, que tuvo lugar el humor cuando Samett hizo repetir al público toda una serie de frases en alemán y luego de divertirse un rato dijo “No tienen idea lo que están diciendo no? Pues bien, yo sí y es muy divertido. Lo que están diciendo es: Felix está en calzones y eso a Eggy lo calienta” y tras las risas de todo el mundo los calzones de Felix quedaron limpitos luego de “Lavatory Love Machine”.

Quizás lo que devino luego fue, para mí, el punto más alto de la noche. Tras una breve introducción en donde Tobías hacía referencia a volver a Inglaterra, la cuna de los grandes como MAIDEN o JUDAS, Robin Hood aparecía en escena como último representante de la placa promocionada en esta gira. Esta canción en particular tuvo un gran momento de éxtasis ya que, promediando le tema, Seventh Son of a Seventh Son surgió de los abismos y se apoderó del recinto al tiempo que el frontman de la banda hacía alusión, quizás al más grande vocalista que dio el Metal, Bruce Dickinson, emulando su famoso “Scream for me Buenos Aires!” logrando que todos y cada uno de los presentes lo adoraran en una especie de mito sagrado. De allí en adelante el show prosiguió manteniendo estable la adrenalina de sus seguidores tras un solo de batería, con la ya conocida Marcha Imperial en el medio, Superheroes y Save Me. Pues luego de este tema sucedió la primer gran sorpresa de la noche. Mientras los músicos pretendían continuar con la lista de temas preestablecida para la noche, las miles de voces allí presentes, casi ) se hizo eco entre los miembros de la banda y, tras aprobación de Ludwig, desparramó por el aire cada una de las melenas que se agitaba en un pogo descontrolado. Era el último show de la gira sudamericana y llegaba el momento del adiós. Luego de alabar al público local y endulzarle los oídos con lo que más le gusta escuchar (NdeR: aunque creo que a esta altura, lo de EDGUY ya no son solo palabras. Reiteradas han sido sus visitas y siempre han cumplido!) el líder de EDGUY se despedía diciendo que había llegado el momento para su último tema. Sin embargo, una vez más, el público logró modificar los planes de la banda que tras oír a una insistente manada de fans pedir un tema más arremetieron fuera de programa con el demoledor “Mysteria” para después sí dar paso al cierre de su gira de la mano de King of Fools.

Un show que quizás no haya sido el mejor de EDGUY pero sin dudas tuvo todas sus características. Fue divertido, fue directo y contundente. Una velada llena de Power metal mezclado con Rock imposible de no disfrutar. La organización y el sonido acompañaron en todo momento logrando que la banda diera lo mejor de sí y que, a la vez, esto fuera evidenciado por los presentes. Siempre es grato volver a estos alemanes; esperemos que sigan viniendo!

TEXTO y FOTOS por Estanislao Aimar






























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