BEHEMOTH – The Satanist
Black / Death Metal
thumb image

BEHEMOTH se convirtió en una banda grande, convengamos. Y si, tienen su merito en cuanto a tener en su haber discos (mas allá de los gustos personales) “uno mejor que el otro” y una devastadora interpretación en vivo como para que con el correr de los años la plaga se haya expandido por todo el puto mundo.

Hoy, luego de aquel difícil momento de salud que Nergal debiera atravesar (más de uno pensamos que no la zafaba) la maquinaria BEHEMOTH está en marcha nuevamente con un álbum de estudio bajo el brazo. Un álbum que mucho tiene (ya desde el título) de controversial y chocante (¿desde sus comienzos el Rock no se trató de eso? ¿De ser chocante y provocador? Bueno, en la piel de los polacos tenemos tal vez a una de las bandas más violentas y a su vez provocadora desde lo lirico y la imagen como para llamar la atención) y más aun con todo lo que el vocalista y líder tenia para decir.

La calidad de “The Satanist” supera al excelente “Evangelion”, disco editado cinco años atrás, diría yo, que en todo sentido: las canciones son más “redondas”, más efectivas y les juro que sin perder un ápice de brutalidad ni violencia.

Cuando nos presentaron “Blow Your Trumpets Gabriel” como adelanto ya se veía que la cosa pintaba bien. El ensamble logrado por BEHEMOTH en la composición (cuando suman medios tiempos y brutalidad) es para destacar, y no por ello suenan más blandos ni menos pesados o como quieran llamarle.

Toda esta mixtura referencial en una raíz black/death que la agrupación polaca no parece abandonar del todo, es justamente la que le brinda a cada composición ese halo de misterio, oscuridad, blasfemia, violencia y no sé cuántos adjetivos más que nunca parecen alcanzar a la hora de analizar y disfrutar el material de la banda.

“Furor Divinas”, “Mese Naire”, la genial “Amen”, la experimental (créanme que suena a mezclar BEHEMOTH con KATATONIA) “The Satanist” y el virulento “Oh Father, Oh Satan, O Sun!”  son los muchos exponentes que el disco tiene para que nuestros pulgares se vayan bien arriba en señal de aprobación. Ni hablar del arranque con el mencionado primer corte, con un riff infernal, una base demoledora y la más oscura de las noches como testigo irreverente de una realidad sonora impecable.

Creo ciertamente que BEHEMOTH ha editado el disco más honesto de su carrera, el álbum donde parecen haber encontrado su lugar (sí, algo más elaborado que antaño y mucho más pensado desde lo compositivo): las composiciones se sostienen por si solas, con una variedad llamativa y efectiva a la vez.

BEHEMOTH lo hizo otra vez, sí. Distinto, pero otra vez nos volvieron a patear el culo!

behemoth_band




























publica_aqui