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AT THE GATES en Buenos Aires
El Teatro de Flores - 28.07.2012

A las puertas del sonido de Gotemburgo….en Argentina.

Como ha pasado en los últimos años, las reuniones y despedidas de todo tipo finalmente recaen en Sudamérica. Con algo de delay, ya que cronológicamente estaríamos en una “re- reunión” que continúa a la primera que se dio en el 2008, los At The Gates abrían las puertas de argentina con cierto aroma a leyenda.

Sin embargo, lo que se suponía que iba a ser toda una revolución para aquellos que empezaron a escuchar música extrema en los noventas, no se vio reflejada desde la concurrencia que no llegó a colmar el Teatro de Flores como había sucedido en otros shows de perfil similar como Carcass.
En este contexto, uno de los precursores de lo que se llamó el Death Metal de Gotemburgo (aquel que en su momento trajo la novedad de incluir melodías gancheras dentro de la música extrema) eligió arrancar el show con un guiño hacia lo que venían a buscar varios. Sin lugar a dudas “Slaughter of the Soul” del año 1995 es el disco que la mayoría tiene más presente, entonces, no fue para nada sorpresivo el arranque con el tema homónimo pegado con el contundente “Cold” también de “Slaughter…”. Un pequeño saludo “Hola Buenos Aires” del “ex rasta ahora encapuchado” Tomas Lindberg dio paso para un clásico, el también homónimo “Terminal Spirit Desease”, en donde se podía perfilar la atmósfera del show, sostenido por “Slaughter…” y adornado por algunos temas de los discos anteriores.

Así, un “Tompa” con una vocalización un poco menos aguda que en los noventas, funcionó con contundencia en “Raped by the Light of Christ” que mostró el gusto de la dupla Björler – Larsson por los arpegios y trajo por primera vez en la noche al disco “With Fear I Kiss the Burning Darkness” de 1993 algo que se repetiría mas tarde con “The Burning Darkness”.

Nuevamente “Slaughter…” con “We shall all live as one” (`Under A Serpent Sun´)” sirvió de paso para el recuerdo del primer disco “Windows” mostrando un death metal crudo, pesado y desgarrado. Más tarde, “World Of Lies” otro de los temas más representativos de “Slaughter…” mostró algún que otro problema de nitidez en la dupla de guitarras, algo que impactó en el disfrute general de la velocidad de la canción. “The Burning Darkness” sonó rápida y brutal con es debido y dió paso a una dupla del “Terminal Spirit Disease”, formada por `The Swarm´ y `Forever Blind´ que a pesar de que los problemas sonoros acentuados quitaban nitidez, fueron pura contundencia.

La bella instrumental “`Into The Dead Sky” ´ se conectó con el hit máximo de, nuevamente, “Slaughter…”`Suicide Nation”, dando paso a “Nausea” mostrando un tándem casi hardcore en actitud y aprovechando la brutalidad extrema en cuanto a sonido. A esta altura, uno podía entender cuanto de esta mixtura fue el caldo de cultivo para que en los Estados Unidos el metalcore se desarrolle como género. Violencia y melodía en partes iguales de temas como “The Beautiful Wound”, “Unto Others” (amague de “South Of Heaven incluído) y “Need” junto a la casi blacker “All Life Ends´ (“Gardens of Grief”)” dieron la pauta de los suecos han dejado un legado que otros se han encargado de reproducir y retomar para crear nuevos sonidos.

Para el final los imperturbables mellizos Björler, de contundente desempeño, pero de inmutable expresión, regalaron el ¡Décimo! tema de “Salughter of the Soul” la inoxidable “Blinded by Fear” para cerrar con “Kingdom Gone” repetida casi como un mantra por el bueno de “Tompa” y los presentes.

Así pasó At the gates sin dejar la sensación de show histórico como los comandados por Mike Ammot hace algunos años, pero con el regocijo de ver otra de las bandas que muchos jamás imaginamos en estas tierras. Esperemos que cosas como esta sigan pasando.

TEXTO: Carlos Noro

FOTOS: Jorge S. Noro






























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