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ARKONA en vivo en Argentina: “¿Y el vodka dónde está?”
Fecha: 16.10.2015 | Ciudad: Ciudad autónoma de Buenos Aires | Lugar: Asbury Club | Bandas soportes: Einher Skald & Betrayer

¿Y el vodka dónde está?

Tercer visita de los rusos conocidos mundialmente como ARKONA a nuestro país bajo la gira denominada para la ocasión “Pagan Rebellion Tour”. ¿Te parece mucho? Pueda que si. Pero la realidad indica que cada vez que vinieron lo hicieron en un recinto distinto y con cantidades variables de gente. La primera fue en el Salón Reducci, la segunda en The Roxy Live, y esta, la que nos convocó como medio de prensa, en Asbury Club. La cosa es que indistintamente del lugar y de la cantidad de gente que los acompaña, ellos se siguen acercando y los siguen trayendo. Desconozco si es una banda barata o cara en ese sentido, pero la cosa es que han venido más veces que otras tantas relevantes que hubiésemos deseado. Y sin desmerecer el género que practican, también debemos ser honestos y decir que justamente no son de los más convocantes. Así todo, el cuarteto ruso se las ha ingeniado para que un cuarto de Asbury se llene en una fresca noche de viernes, aunque nada que se asemeje a una noche en el Desierto de Siberia.

Para los que frecuentamos lugares donde las bandas realizan su performance, debemos decir que Asbury no es de los de primera línea en materia de sonido y luces, a pesar de que so la mejorado en ese aspecto. Así todo, tanto los que vamos a trabajar, como los que van a ver a su banda, se las arreglan para que el show sea lo más ameno posible. Para que esto haya sido así, pasó ARKONA, probablemente la banda más relevante del metal ruso de los últimos tiempos, y porque no de su desconocida historia en ese sentido, al menos para quien redacta. Y si de géneros hablamos, debemos invocarlos como una banda que practica un metal acorde a las circunstancias culturales y climáticas de la región asiática. Ríspidos, hostiles y de pocas palabras, pero que si tienen la suficiente capacidad de llevar a la música que practican sus sonidos nativos. De todo esto sale a lo que ellos denominan metal pagano de veta folk.

Así es que los siempre emponchados y siempre congregados bajo sonidos que poco tienen que ver con nuestra cultura y realidad musical, muestran una propuesta poco común de ver. Claro que la que se terminó llevando los laureles es Masha, la joven cantante cual clásica rubia celestial, que cuando abre la boca, no desearías se despierte al lado tuyo. Así es que estamos ante una banda que se apoya en todo lo que ella pueda dejar a través de su garra vocal sobre el escenario. No voy a desmerecer a su pareja, el guitarrista Sergei “Lazar” quién lidera mucho también de lo visto, como así tampoco al enérgico baterista, el mucha onda del flautista y el caricaturesco bajista. Pero si de ellos debo hacer un balance, en nada me han sorprendido. No es una banda que se moleste en lucirse, quizás el género no lo amerita, con lo cual olvidate si estás buscando solos virtuosos de guitarra o cosas por el estilo.

Así es que en la noche fresca de Flores la banda se dedicó a repasar parte de su carrera de antaño y sus composiciones más contemporáneas. Y en ese sentido estuvieron al compás de lo que indica la historia en los shows. El setlist indicó que tocaron temas recientes, los mecharon con algunos más viejos y cerraron como quién dice a puro clásico, bueno…ponele. La gente los re bancó y el show fue de menor a mayor. Salvo Masha, el resto de los músicos estuvieron poco comunicativos, con lo cual en todo contexto, la banda terminó respondiendo a las raíces de la Federación Rusa. Eso si, vodka no había; había buena onda y predisposición. De esa que no imaginé encontrar, menos aún en una banda que viene girando desde hace un montón de tiempo y seguramente están cansados como el dicho del potro.

Catalogándolos nuevamente como el público de mayor entrega, así todo lo descripto nada tengo que reprocharle a la banda, al contrario, reivindicar que vinieron nuevamente y que durante su gira estuvieron en países como Perú, que muy pocas bandas lo pisan. Lindo indicio para revalidarlos. Musicalmente los noté parejos, repasando parte de su historia; así todo me halle en ningún momento formando parte de un show superlativo. Canciones como “Serbia”, “Zakliatie”“Yarilo” y “Slav’sja, Rus’!” le dieron otro tenor a la fecha. Así todo, si me preguntás hoy, no me podría imaginar otra vuelta de los vikingos rusos a nuestro país, o quizás si, la verdad es que me hacen dudar. Lo que si es que cuando uno tiene la chance de llegar a un evento en el año 2015, y una banda rusa llega a tu país, terminás sintiendo que es como cuando comprendes y palpás que el calentamiento global se ha instalado a la par de la globalización. Justamente si esa interconexión no existiera no se si los hubiésemos conocido.

Bajo este contexto no me queda otra que decir que hay muchas bandas talentosas de Argentina que tranquilamente podrían haber llegado a Rusia a mostrar su propuesta. Me pregunto como estos muchachos lograron que el público mundial deguste de sus dosis de vodka alrededor del mundo. En este sentido lo que nunca me voy a dejar de preguntar, es que si ellos pudieron, como nosotros, con el material a nivel banda que tenemos, como no llegamos a igualar la cosa y mostrar el asado y el vino en el resto del mundo. Derrocharon vodka el viernes que pasó, merecido lo tienen.

Texto: Hernán Mazón

Fotografía: Maru Debiassi

 Agradecemos a Antonella Minutola, responsable de prensa de 4G y California Sun, por la acreditación al evento.






























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