thumb image
Anneke Van Giersbergen & Danny Cavanagh en Argentina
The Roxy Live, 13.05.14

A lo largo de la historia de la música se han formado una infinidad de dúos que han combinado diferentes estilos musicales y han perdurado en la memoria colectiva indefinidamente. Este es un dúo que se merecería exactamente lo mismo que Peter Gabriel & Kate Bush, o Bono & Pavarotti, o Bowie & Lennox, pero dados los orígenes de cada uno de sus integrantes no ha trascendido lo suficiente y solo algunos tenemos el privilegio de poder escucharlos, verlos y disfrutarlos juntos en vivo.

El pasado 13 de Mayo, Anneke Van Giersbergen & Danny Cavanagh se presentaron por segunda vez en Buenos Aires para deleitarnos  con mucho más que música en el marco del Parallel Worlds Tour.

La noche comenzó, sin embargo, de una manera extraña. Al llegar al recinto me encontré con que toda la gente se encontraba esperando en la vereda, así como si se hubiese suspendido el show. Pero lo que ocurría era simplemente un retraso debido a un inconveniente que había tenido Danny: había perdido su pedalera en un taxi de Buenos Aires. Tras unos 20 minutos de espera pudimos ingresar al predio para comenzar a disfrutar de una noche que comenzaría contrariada pero terminaría realmente glorificada.

Danny se apersonó solo sobre el escenario. Él, su guitarra acústica y un pedal de loop en un extremo y del otro lado un teclado sólo, esperando su turno. Fragile Dreams (ANATHEMA) fue el elegido para dar comienzo al set de Danny. Sin embargo, las cosas no salieron bien de entrada. Con una pedalera que no era la suya, Danny tuvo que intentar un par de veces hasta lograr el loop que le serviría de base rítmica para interpretar el tema y aun así no quedó conforme con los resultados. Realmente la guitarra no se escuchaba bien y a él se lo veía realmente perturbado por lo que estaba sucediendo. No obstante, el público nunca lo dejó solo y con aplausos y coros lo acompañaron hasta el final del tema. Nervioso ante la idea de no poder interpretar nada de lo que tenía planeado y tras varios gestos a la gente encargada del sonido, pidió que por favor le solucionaran el problema. Así fue que se dirigió hacia el teclado para dar paso a uno de los temas más emotivos y sentidos que hayan compuesto los hermanos Cavanagh; One Last Goodbye (ANATHEMA). Como no podía ser de otra manera, cada palabra, cada frase, cada silencio, fue cantado por todos los presentes a la par del interprete generando un clima realmente etéreo y místico que nos sumergieron a todos en una especie de trance del cual fue difícil salir. Tras intentar nuevamente con la guitarra sin éxito, el inglés ya se veía realmente alterado y nervioso. Se sentó nuevamente en el teclado y tras refregarse las manos y pasárselas por el pelo comenzó a tocar (aparentemente fuera de programa) Lost Control (ANATHEMA) en una versión tensa que solo logró soltarse un poco hacia el final. Acto seguido, el problema con la guitarra parecía estar solucionado. Danny tomó su guitarra, y tras una sonrisa un tanto forzada dijo “Esta es una noche difícil y estoy bajo mucha presión. Vamos a estar juntos esta noche. Vamos a vivir el show. No lo vamos a ver a través de un video en youtube. Por favor, no me filmen. Es mucha presión” Así fue que muchas cámaras y celulares se apagaron y la gente logró concentrarse realmente en lo que estábamos viviendo. En eso alguien desde el público gritó “Relajate Danny!” y el respondió “Es muy difícil. Pero voy a intentar hacerlo con una canción que amo”. Inmediatamente comenzó a sonar el arpegio inconfundible de Wish You Were Here (PINK FLOYD) inundando el cuerpo de Dany como una especie de elixir purificador que lo liberaría de toda la tensión y nerviosismo, transmutándose, nota a nota, en una hermosa versión acústica de un himno del rock. Ahora sí, con la fe recuperada y como para no perder el clima logrado, Deep (ANATHEMA) se hizo presente con un loop percusivo que no representó ningún inconveniente y que terminó de elevar la energía de la noche hacia un nivel realmente inesperado de la mano de arreglo de viola en forma de solo acústico improvisado por Danny que  realmente cambió la onda del tema original dándole un toque realmente personal y emotivo. Así fue que tras una pequeña parte de Ara Bátur / Vaka (SIGUR ROS) en alusión a un chiste que provino del publico haciendo referencia a la remera del músico, el setlist continuó con la inmensa y melancólica Are You There? (ANATHEMA) nuevamente desde el teclado obrando de preludio para Untouchable, una de las composiciones más grandes de la última etapa de ANATHEMA que dan cuenta de lo que este músico es capaz de hacer con su instrumento y con la música. Tras una pequeña ironía, “Por algo en ANATHEMA el cantante es mi hermano”, Danny solicitó ayuda del público para culminar con una versión por demás sentida de un tema 100% emocional que, con todo los presentes coreando, ocupó todo el espacio del recinto, despidiendo momentáneamente a un músico impresionante que había logrado recomponerse tras un comienzo contrariado.

Casi al mismo tiempo que Danny abandonaba el escenario, la carismática Anneke se hacía presente con la sonrisa e inocencia características de siempre. Así como el guitarrista de ANATHEMA deslumbra y encanta con un manejo único de la guitarra acústica y el uso de armonías y arpegios que sólo él puede elucubrar, la holandesa hace lo propio pero con su voz creando melodías y falsetes que solo ella puede lograr encantando a todos sus oyentes. Así es que Anneke comenzó su show de la mano de una de las creaciones más bellas de THE GATHERING, My Electricity. Luego, generando un contraste enorme, pasamos directamente a la bella y melódica Beautiful One de su carrera solista. Tras estos dos temas uno vuelve a confirmar que la voz de Anneke no es un producto de estudio; muy por el contrario, es tan real como la música que crea y, cómo esta última, no se deteriora ni con el paso del tiempo ni con la diversidad de estilos que maneja. Y ya que hablamos de diversidad y tiempo, era un buen momento para que Time After Time (CINDY LAUPER) se hiciera presente en una versión muy suya y que, a diferencia de la original, resultó muy agradable y hasta daban ganas de oírla una vez más. Seguido a este la hermosísima 4 years, de su propia autoría y perteneciente al proyecto Lorrainville (NdeR: curioso cómo surgió y de qué se trata este proyecto http://www.lorrainville.nl/information/. Sólo está en inglés) continuó con el setlist antes de que el pasado viajara nuevamente al presente de la mano de la oscura y densa Locked Away (THE GATHERING). Entre constantes interacciones con el público, halagos, risas, gente que le alcanzó CDs de sus bandas y hasta una fan que subió a darle un beso con la autorización de la cantante, el set de Anneke transcurría de manera amena y agradable, así como si estuviésemos en una reunión de amigos junto al fuego escuchándola cantar una selección de los temas que más le gustan. Así fue que el anteúltimo tema de su lista fue Circles, una de las canciones más lindas de su anteúltimo trabajo Everything is Changing, en una versión sin piano digna de ser oída. Para el final, se guardó otro cover, Drowning Man (U2) y con eso quedó más que claro que no por simple la música resulta aburrida sino todo lo contrario.

Hasta aquí teníamos dos partes de un show que venía creciendo tanto en emoción como en expectativa. Ahora nos faltaba ver que lograban esas dos partes juntas. Y, como suele afirmarse a veces, el todo fue mucho más que la suma de sus partes. La sutileza, la emoción y la perfección de Danny en la ejecución de su instrumento conjugadas con la belleza, la armonía y la dulzura de la voz de Anneke, dieron por resultado una unión mágica, difícil de comprender pero muy fácil de sentir. Ese sutil pero intenso arpegio de Teardrop (MASSIVE ATTACK) comenzó a sonar, marcando el inicio de un viaje musical que nos llevaría hacia el pasado y presente de las carreras de ambos pero mostrando paisajes completamente diferentes a los pintados por las composiciones originales. El segundo de la lista fue A Natural Disaster (ANATHEMA) seguido por Leaves (THE GATHERING) que cambiaría completamente su atmósfera oscura y opresiva por algo mucho emocional y profundo que se acentuó en uno de los momentos más intensos de la noche cuando el dúo interpretó Parisienne Moonlight (ANATHEMA). Ese piano, tremendamente dramático y  desesperado, resonó en todo el recinto y se infiltró a través de cada poro erizando la piel de cada uno de los oyentes que atónitos disfrutaban de una de las melodías más bellas de la velada. Temporary Peace (ANATHEMA) obró de preludio a una hermosa sorpresa: Everwake (ANATHEMA) del viejo EP Crestfallen se hacía presente en la voz de Anneke resultando en una canción completamente nueva. Esta primera parte de la tercera etapa de la noche continuó con Wonder (AGUA DE ANNIQUE) seguida de la maravillosa y bella You Learn About It (THE GATHERING) que se sucedieron invadiendo todo el espacio aéreo del recinto arrasando con el silencio atronador de un público completamente concentrado y atento a lo que estaba presenciando. El clásico obligado de DAMIEN RICE, The Blowers Daughter (que a esta altura estos dos ya prácticamente se lo han adueñado) fue coreado y festejado por todos justo antes de, en mi opinión, el momento más intenso de la noche. Untouchable Part II (ANATHEMA) es de por sí un tema que emociona y esta noche no dejó de hacerlo ni un instante. Difícil es que tremenda melodía encaje bien en una voz que no sea la de Lee Douglas, pero más difícil es que una melodía femenina no encaje en la voz de la holandesa. Así este temón de ANATHEMA que se eleva en el aire y se pierde en nuestros oídos quedando allí atrapado sin poder salir por largos períodos de tiempo, dejaba cerrar el telón y despedía al dúo. Pero el amague fue corto, ya que ambos volvieron a salir para devolvernos un poco el alma que Untouchable part II había capturado. Así la alegría y energía de Jolene (DOLLY PARTON) bajo el carisma de Anneke y la parca felicidad del inglés, despidieron al dúo que una vez más se consagraba frente a su público en Buenos Aires. Ojala regresen pronto con un setlist un poco más renovado y la misma calidad de siempre.

Texto y Fotos: Estanislao Aimar






























publica_aqui