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AMON AMARTH Y ABBATH EN VIVO EN ARGENTINA: “EL PESO ESPECÍFICO DE LA TRIPLE A ESCANDINAVA”
Fecha: Martes 6 de Junio de 2017 | Hora: 21.00 hs. | Ciudad: C.A.B.A. | Lugar: Groove | Banda soporte: BETRAYER

EL PESO ESPECÍFICO DE LA TRIPLE A ESCANDINAVA

La vuelta de AMON AMARTH a la Argentina fue completamente victoriosa y de acá en adelante les diré porque. Con el correr de los años la banda Sueca fue creciendo más que exponencialmente y si bien en sus inicios era una agrupación de respetar la cuota más extrema de las venas del death metal, en el día de hoy han ido migrando un poco sus sonidos hacia una propuesta única, donde podemos degustar sabores similares a los de un buen vino tinto con rótulos de referentes. Quizás sea la misma fluidez que han ido teniendo como músicos la que los llevo a explorar este mundo del heavy metal más intrínseco basados en una voz poderosa que se escapa al clasicismo del género. Independientemente de eso han ido sacando (a mi criterio) un disco mejor que el otro y “Jomsviking” los posicionó allá arriba, si, en el top 3 mundial sin ningún lugar a dudas en el año que pasó y en lo que va de este. Hoy por hoy pareciera ser que lo tienen todo: talento, gancho, ideas innovadoras y personalidad. Todo eso es lo que refleja la banda con el primer acorde, que dicho sea de paso el recinto completamente lleno el pasado 06/06 no me va a dejar mentir. Los recibiría Groove y a diferencia de otras veces, en ésta llegaron acompañados por sus primos hermanos de la península Escandinava, me estoy refiriendo más precisamente a ABBATH, la banda del ex guitarrista y cantante de IMMORTAL, que en coincidencia a AMON han seguido sus pasos también editando un disco debut magnífico, excelente, también de top 3.  En síntesis, ¿Qué mejor que poder ver a dos de las mejores bandas del momento en una única noche no?

La cosa arrancaría bien temprano con BETRAYER, la banda Argentina que estaría haciendo su primera presentación del año. A tales efectos les bastó media hora (o por ahí) para mostrar su propuesta ante un reciento que se iba cargando de gente gradualmente. El sonido inicial para nada los ayudó (demasiado fuerte), pero con el correr del tiempo la historia se acomodaría. Recorrieron parte de sus propias canciones e invitaron a Emanuel Lescano (EXILIO) a interpretar “Retaliation” una de las canciones en las que el cantante participó en su momento, transformándose en el punto más alto de su set sin lugar a dudas. Este muchacho, como lo he dicho ya en nuestro portal en otras oportunidades se alza como una de las grandes voces de nuestra escena. También fue invitado Mario Ian (IAN) a ejecutar “Bajo control” de RATA, donde lógicamente llegaron unas sentidas palabras por parte de ambos músicos en relación al recientemente fallecimiento de Guillermo Sánchez ¿Querías groove? BETRAYER te lo da con una propuesta distinta con voces del palo gutural extremo. Me gustaría ver de acá en adelante que senda toman, el potencial lo tienen, estará en ellos ver como van modelando la personalidad que adquirieron con el correr del tiempo para liberarse de cosas ya oídas.

Una vez con los Argentinos abajo del escenario, sería el turno de los nórdicos ABBATH quienes como bien mencionamos desde que salieron al ruedo dejaron con la boca abierta a más de uno. Es que sin ir más lejos su homónimo álbum debut los llevó a la cima de los mejores discos del año sin lugar a dudas. Para eso editaron una placa alucinante, súper heavy, pero extrema a la vez, de esas que no podés pasar un día sin escucharla. Realmente un lujo. Así que unidos a la gira de sus amigos de AMON, se dedicaron a repasar más de la mitad de la placa y lógicamente hacer algunos temas de IMMORTAL, banda que lo llevó a un reconocimiento mundial a su líder. De ellos sonaron: “In my kingdom cold”, “Tyrants”, “One by one” y “All shall fall”. Y a decir verdad, no se comen ninguna y van al frente con todo. Ya con el escenario lógicamente cambiado y con una mejora sustancial en el sonido, las caras pintadas dieron un set magistral. Cinco temas del nuevo disco y unos cuatro de la vieja guardia bastaron para que arrasen con el escenario. Buen show, mal sonido al inicio que se prologaría hacia más de la mitad de su set (no se entendía nada de nada por momentos, la clásica pelota de ruido y eso que los temas los conozco al pie de la letra) y mucha energía y convicción sobre lo que se estaba dejando en el escenario.

Por otro lado la banda que acompaña Olve Eikemo -músico que probablemente más memes tenga en relación a la forma en la que se pinta la cara- es muy buena y suenan realmente ajustados, y porque no “rockeros”, a pesar del desarrollo de la beta con base black. Se juntó con gente que hace muy buen trabajo en vivo y no le pesa para nada la historia que el cantante pueda tener, así que repartan puntos entre King Ov Hell, Ole André Farstad y el batero que no se quién cuerno era. Si tuviera que criticarles algo diría (como fan) que me hubiese gustado que ya que estaban toquen el disco completo de corrido, pero como la gente en cierta medida te lleva a que muestres algo de tu pasado tampoco mal estuvo. Digo esto ya que es una placa sin desperdicio de principio a fin, el clásico discazo. Así y todo sonaron al menos cinco del nuevo como: “To war!”, “Winterbane”, “Ashes of the damned” y “Count the dead”. A esto sumale la interpretación del cover “Warriors” de I, banda que editó un solo disco allá por el 2006. Buena onda, caripelas por doquier, risas, bailes y todos aquellos artilugios que nunca te imaginarías en un músico extremo ABBATH DOOM OCCULTA lo tiene, así que aunque te suene raro el loco te hace reír, su show es realmente divertido. Hace lo que se le da la gana arriba de las tablas. Pensaba medio en silencio… ojalá que vuelvan solos y con otro disco bajo el brazo, ya que para mostrar tienen de sobra.

Y si el escenario había cambiado con la llegada de los descritos ni les digo lo que mejoró aún con AMON AMARTH arriba. Los Suecos se trajeron bajo el brazo un setlist demoledor donde si bien repasaron varios de los temas nuevos se focalizaron en mayor porcentaje en los éxitos de la vieja y más reciente escuela. Para que esto suceda también si hay algo que fue sustancial fue el cambio de sonido el cual dejó “así” de chiquititas al resto de las bandas. A ver, después de haberlos visto me quedan claras las cuentas de la cantidad innumerable de temas hiteros que la banda tiene, y entendiendo el género que practican, te diría que no es sencillo llegar ese nivel de atracción desde la creación musical. Llegarían en tiempo y forma y bajo la clásica indumentaria a la cual nos tienen acostumbrados (remeras negras lisas) recorrerían prácticamente toda su carrera. Hablábamos con un amigo mientras corría el recital y dábamos cuenta de que estábamos definitivamente ante un show de festival, así nomas, por eso insisto… salvo algunas bandas de renombre no todas tienen gran cantidad de gemas para mostrar en vivo, así que lo de estos muchachos para mi es superfluo.

Y todo lo que han hecho, fue con mucha inteligencia y bien pensado. Lógicamente no podría dar precisiones acerca de si ellos imaginaban estar donde están, pero como banda es única e incomparable. Una pena de que no hayan llegado con esos escenarios cargados de escenografía como suelen hacer por el resto del mundo, pero bueno, seguramente los costos de todo se encarecen y terminamos viendo un escenario amplio (pelado), bien armado, algún que otro escalón para facilitar desplazamientos y con la clásica bandera de la tapa del disco de fondo. Al menos dieciséis temas escucharíamos durante el largo y contundente show, donde si bien se le dio cierta relevancia al disco por el cual están girando, fue una especie de mix. Imaginate que arrancaron con la ganchera y contagiosa “The pursuit of vikings” y “As loke falls”, imposible fallar ¿no? Y de acá en adelante como bien les contaba se dedicarían a mostrar su nuevo disco intercalándolo por viejas proezas. “First kill”, “The way of vikings” y “At dawn’s first Light” serían las tres canciones al hilo que romperían el hielo de “Jomsviking” y a la vez casi sin parar llegarían tres de las contemporáneas como “Cry of the black birds”, “Deceiver of the gods” y “Tattered banners and bloody flags”. Particularmente con esta última me sorprendieron ya que nunca los había escuchado hacerla, así que un poroto más para la banda sorpresa de por medio, ya que si hablamos de ejecutar las canciones más extremas que poseen creo que ya lejos están de hacerlo, van a lo que pega y punto.

Para este entonces don Johan Hegg se quedaba alucinado ante la gente en un recinto prácticamente lleno. Su emoción es siempre a flor de piel (la vez pasada pasó lo mismo) y se nota y si bien no es de los músicos más comunicativos arriba del escenario que existen, su cara muchas veces lo dice todo. El rubio barbudo tiene pinta de buenazo y lo muestra en cada uno de sus gestos. Eso sí, de sus compañeros no esperes mucho en materia de comunicación ya que solamente se limitan a tocar, siendo llamativa su poca interacción con la gente más allá de lo prolijos que son musicalmente arriba del escenario. Al fin y al cabo es la manera que tienen para decirnos cosas ¿no? No se si es porque son Suecos o que, pero olvidate de la existencia de acople alguno o cualquier error, tienen todo analizado al detalle. Por eso, y más allá de que los setlist los tienen armados de memoria puede suceder que fallen, pero de todas las veces que los vi, cada vez están más pulidos. Para el mientras la cosa rodaba y después de las especiales introducciones fabulescas -con voz de película- del cantante la cosa continuaría con canciones como “Destroyer of the universe”, “Death in fire”, “Father of the wolf”, “Runes to my memory” y “War of the gods”, las que finalmente completarían la saga de la vieja escuela.

Para el cierre después de un mini descanso, llegaría una de las mejores del último disco, “Raise your horns”, donde hicieron lo mismo que hacen en todos los shows, levantando al unísono esos hermosos cuernos donde meten ¿birra? para luego despedirse con “Guardians of Asgaard” y la que cierra prácticamente todos sus shows: “Twilight of the thunder god”. Me queda decirles que vivimos un show intenso, súper nítido y contundente. AMON AMARTH  es una banda que llegó adonde llegó por mérito propio, sino fijate lo que son las cosas de la vida que los llevaron a ser cabeza de cartel donde exista festival de metal alguno. Para llegar donde están lo han hecho seguramente curtiendo mucha música que nosotros también amamos y podría citar cientos de bandas, como MAIDEN, JUDAS y otras tantas más, por eso entiendo que la misma evolución los pone donde los pone y siendo una banda de death metal melódico tienen tantos hits como si juntáramos tres bandas clásicas en una. Si vienen de nuevo, voy, si vienen de nuevo, vayan, yo sé lo que les digo ya que si estás a media máquina la triple AAA te la pone al pecho.

Texto: Hernán Mazón

Fotografía: Maru Debiassi

Agradecemos a Gaby Sisti vía Volumen 4 por acreditación al evento.

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